CAMPANILE

The structure is contemplated from any of the 360º that surrounds it, it functions as a visual reference and marks the center of the daily bustle of the University Campus LaSalle Beauvais.

We built a 10m high structure in corten steel tubular. Geometrically we start from the footprint of a five-pointed star (emblem of the university) that grows in height becoming pentagon, and finally opening again in starry form towards the sky embracing the bells.

The reddish tones of the Corten steel fuse with the forest, emerges before it like the trunk of a tree, at the same time contrasts with the greyish backdrop of the buildings offering a counterpoint of warmth.

Therefore, we chose the Corten steel not only for its technical properties, but also for the tectonic ones, as the intensity of its color adds aesthetic power to its surroundings, and its texture of rusty nuances and without makeup gives us a feeling of belonging to the place, as if it had always been there.

The structure is born of a rectangular plate of water, a mirror that reflects the forest and doubles the height of the Campanile. This generates a magical feeling of weightlessness and brings you the majesty and spiritual peace of the element water.

Tangent to this reflecting film we constructed a bench and a place of red brick. A terrace that is drawn between the forest floor and the asphalt of the esplanade. Offering to the campus a privileged space of contemplation, rest and meeting where the student, the structure and the environment enjoy a synergistic relationship.

                         Las leyes de la naturaleza, orden, ritmo, medida y proporción se traducen en patrones matemáticos y geométricos que ya los griegos y los egipcios habían observado y los utilizaban para la construcción de sus templos como homenaje a la “creación”.

Construir es una responsabilidad, crear un elemento nuevo que conviva en su entorno en harmonía y con naturalidad.  Ese era mi reto en el proyecto del Campanile. Crear un campanario en medio del Campus que funcionara como hito urbanístico, que es percibido desde sus 360º y que a la vez debía fundirse, por un lado, con el paisaje boscoso y por el otro, con el construido de los edificios académicos. Me llamó la atención, el logo de la universidad, que es una estrella de 5 puntas.

El pentalfa es una figura geométrica que tiene una gran carga de simbología ya que contiene en su dibujo conceptos de geometría sagrada. Al unir con líneas todos los vértices de un pentágono regular obtenemos la estrella, sus líneas al cruzarse inscriben un pentágono invertido y si volvemos a repetir la operación (trazar líneas uniendo los vértices) volveríamos a obtener el pentágono. De esta forma observamos que esta figura geométrica contiene el infinito en su esencia y por lo tanto es una metáfora del universo. 

El Campanile parte de una estrella ubicada sobre una lámina de agua crece formando un pentágono y vuelve a abrirse hacia el cielo abrazando  la música de las campanas en un pentalfa. Es una estructura de acero de 10 metros de altura y sus dos troncos mantienen la relación de la sección áurea.

Elvira Guardia

Para celebrar el 150 aniversario de la Universidad LaSalle Beauvais, forjaron una campana de bronce en Orleans con las iniciales del Instituto. Diez años después, para el 160 aniversario, nos encargaron una estructura que alojara la campana y la hiciera sonar junto con un carrillón musical.

Nuestro desafío, construir un Campanile: un hito alrededor del cual gravita la vida estudiantil, un reclamo de atención para el visitante, un mensaje corporativo, un lugar estratégico y un punto de encuentro para los habitantes del campus.

El Campanile se sitúa en el centro del eje peatonal principal, en el punto de inflexión entre el bosque que lleva a la antigua granja (actualmente rehabilitada y convertida en Learning Center) y la gran explanada que se desliza entre el edificio académico principal y el bar-restaurante. Al tener que resolver dicha transición, la implantación en el suelo de la estructura y el contacto con el terreno es también parte fundamental del proyecto.

La estructura es contemplada desde cualquiera de los 360º que la rodean, funciona como referente visual y marca el centro del bullicio cotidiano.

Construimos una estructura de 10m de altura en tubulares de acero corten.  

Geométricamente partimos de la huella de una estrella de cinco puntas (emblema de la universidad) que crece en altura convirtiéndose en pentágono, y finalmente abriéndose de nuevo en forma estrellada hacia el cielo abrazando las campanas.

Los tonos rojizos del acero corten se funden con el bosque, emerge mimetizándose con los troncos de los árboles, y a la vez,  contrasta con el telón de fondo grisáceo de los edificios ofreciendo un contrapunto de calidez.

Elegimos el acero corten no solamente por sus propiedades técnicas, sino también por las tectónicas, ya que, la intensidad de su color le añade potencia estética frente a su entorno, y su textura de matices oxidados rotunda y sin maquillajes nos aporta una sensación de pertenencia al lugar, como si siempre hubiera estado allí.

La estructura nace de una lámina de agua rectangular, un espejo que refleja el boscaje y duplica la altura del Campanile.

Se genera una mágica sensación de ingravidez y aportándole majestuosidad y la paz espiritual del elemento agua.

Tangente a esta película se reflejos construimos un banco y una plaza de ladrillo rojo. Un enclave rojizo que se dibuja entre el suelo vegetal del bosque y el duro asfalto de la explanada. Ofreciendo al campus un espacio privilegiado de contemplación, descanso y encuentro donde el estudiante, la estructura y el entorno disfrutan de una relación sinérgica.